El sistema de seguros de salud de México está entrando en una etapa crítica, no como consecuencia de un único factor, sino por la convergencia de varias variables estructurales:
- Inflación médica sostenida.
- Mayor severidad de los siniestros.
- Presión sobre las sumas aseguradas.
Además, a partir de este 2026, un cambio fiscal altera de forma estructural los costos: el fin del IVA acreditable para las aseguradoras.
En este nuevo escenario, no ajustar a tiempo tiene y tendrá un costo. Y no es teórico. Es financiero, operativo y reputacional.

IVA no acreditable: un costo que no se puede ignorar
Hasta ahora, el IVA formaba parte de una lógica fiscal relativamente neutral para las aseguradoras de salud de México. Pero desde 2026, deja de serlo.
El IVA pasa a convertirse en un componente directo del costo de cobertura del siniestro, impactando de lleno en las renovaciones.
El principal riesgo no es el IVA en sí. El riesgo reside en no cuantificar el impacto real de este tributo, para lo cual es importante hacerse algunas preguntas:
- ¿Cuánto del incremento de prima debe responder al IVA no acreditable?
- ¿Qué porcentaje de la suma asegurada se consumirá solo en impuestos?
- ¿Cómo se distribuye ese impacto según tipo de cobertura, red hospitalaria y perfil de riesgo?
Cuando el IVA no se mide ni se separa analíticamente, se diluye en la prima. Y lo que no se entiende, se termina pagando de más.
2026: el choque entre inflación médica y severidad
A la presión fiscal se suma un factor estructural para las aseguradoras de salud de México: el aumento real del costo médico, que para 2026 se proyecta entre 10% y 20%, según tipo de prestación y complejidad de los casos.
Este incremento no responde solo a precios, sino también a las siguientes variables:
- Mayor uso de hospitales privados
- Tratamientos más complejos y prolongados
- Mayor severidad promedio por siniestro
- Modelo de atención por evento, no por resultado
Cuando las proyecciones no incorporan inflación médica + severidad, las primas quedan subestimadas, los resultados técnicos se deterioran y las correcciones llegan tarde… y de forma abrupta.
El error silencioso: no calcular cuánto IVA “consume” la cobertura
Uno de los puntos más críticos —y menos visibles— para las aseguradoras de salud de México, es el impacto del IVA sobre la capacidad real de la suma asegurada.
Sin un análisis fino, una póliza puede “mantener” su suma asegurada nominal, pero perder capacidad efectiva de cobertura, al destinarse una parte creciente a pagar impuestos, en lugar de aplicarse a la atención médica.
Esto genera un doble problema:
- El asegurado cree estar protegido como antes.
- La aseguradora asume un riesgo técnico mal dimensionado.
Medir cuánto de la suma asegurada se destina hoy a IVA ya no es opcional. Es una condición mínima de sostenibilidad.

Lo que no se mide, se paga… con sobrecostos
Cuando estos factores no se integran en las proyecciones de las aseguradoras de salud de México:
- Las renovaciones llegan con aumentos difíciles de justificar
- Las empresas reaccionan recortando cobertura
- Aumenta la insatisfacción del usuario final
- Crece la severidad futura de los siniestros
El resultado es un círculo vicioso: decisiones reactivas → mayor riesgo → primas más altas → pérdida de competitividad.
Ajustar no es recortar: es rediseñar con información
El desafío no es reducir prestaciones, sino rediseñar los esquemas con inteligencia actuarial y médica, incorporando:
- Separación clara del impacto fiscal
- Proyecciones realistas de inflación médica
- Gestión de severidad
- Optimización de redes y modelos de atención
- Educación en el uso eficiente del seguro
Las aseguradoras de salud de México que hagan este trabajo hoy no solo protegerán su rentabilidad. También ayudarán a sus clientes corporativos a sostener uno de los beneficios más valorados por el talento: una buena cobertura sanitaria.

Anticiparse o pagar el precio
El cambio fiscal, la inflación médica y la mayor severidad promedio de los siniestros ya forman parte del ecosistema de financiamiento de la salud en México.
Las aseguradoras que no ajusten hoy sus modelos de análisis y proyección enfrentarán:
- Sobrecostos crecientes
- Resultados deteriorados
- Tensiones con clientes corporativos
- Decisiones forzadas y poco sostenibles
En salud, como en cualquier otro sistema complejo, anticiparse siempre resulta más redituable que corregir.
Porque lo que no se mide, no solo se paga. Se paga más caro.
En este contexto, Conexia permite a las aseguradoras de salud de México, pasar de la reacción al control, ayudando a medir lo que antes se absorbía como “inevitable”, y permitiendo tomar decisiones basadas en datos y no en urgencias de renovación.