La gestión del riesgo en salud: su medición y el papel de la tecnología

La gestión del riesgo en salud: su medición y el papel de la tecnología

Introducción

La gestión del riesgo en salud es una pieza clave en la mejora de la calidad y seguridad de la atención médica. En este artículo, exploraremos en detalle qué implica este proceso, los diversos tipos de riesgos que enfrentan las aseguradoras de salud y cómo el impacto transformador de la tecnología se ha convertido en un aliado fundamental en su identificación, evaluación y mitigación.

1. En qué consiste el riesgo en salud

El riesgo en salud se refiere a la probabilidad de que ocurra un evento adverso o dañino para la salud de una persona o de una población. Su evaluación y gestión son fundamentales para prevenir y tratar enfermedades, lesiones y otros problemas de salud. Y su abordaje variará según el contexto y la naturaleza específica de cada riesgo identificado.

En tanto, la gestión del riesgo en salud es un enfoque sistemático que permite identificar, evaluar, controlar y minimizar eventos adversos asociados a la atención médica y los sistemas de salud

Su objetivo es mejorar la calidad de las prestaciones médicas. Pero también garantizar la seguridad de los pacientes y el personal de salud.

Se trata de un proceso integral que requiere la participación de todos los actores involucrados en el ecosistema sanitario: 

  • proveedores de salud, 
  • administradores, 
  • aseguradoras,
  • médicos y pacientes.

Las tres palabras claves a tener en cuenta en la gestión de riesgos en salud son: prevención, anticipación y reacción.

2. Tipologías de riesgos de salud

Las aseguradoras de salud consideran una amplia gama de riesgos relacionados con la salud al proporcionar cobertura médica a sus afiliados. 

Algunos de los 5 riesgos más comunes que las aseguradoras tienen en cuenta son los siguientes:

  1. Médicos: enfermedades crónicas como la diabetes, enfermedades cardíacas, cáncer y otras afecciones.
  2. Comportamiento: factores como el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, la falta de ejercicio y una mala alimentación, que pueden aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas y agudas.
  3. Ocupacionales: algunas profesiones conllevan un mayor riesgo de lesiones o enfermedades relacionadas con el trabajo.
  4. Demográficos: vinculados a cuestiones de edad poblacional, en el sentido de evaluar en qué franja etaria se encuentran los asegurados y los potenciales riesgos asociados a cada etapa de la vida.
  5. Socioeconómicos: factores como el nivel de ingresos, el acceso a la atención médica y las condiciones de vida, pueden influir en la salud de una persona y, en la posibilidad de requerir tratamiento médico.

Las aseguradoras realizan análisis de datos para evaluar y prever el nivel de riesgo de sus asegurados. De esta manera, pueden tomar decisiones informadas para establecer primas y planes de cobertura que reflejen adecuadamente los riesgos asociados a sus afiliados.

3. ¿Cómo miden las aseguradoras de salud el riesgo en salud?

Imagen de un profesional médico utilizando tecnología para gestionar el riesgo en salud.

Los financiadores de la salud utilizan una amplia variedad de métodos y herramientas para medir el riesgo en salud de su población asegurada. 

La historia clínica permite identificar enfermedades crónicas, tratamientos previos, y otros factores de riesgo que puedan influir en la salud futura de cada persona.

Las evaluaciones de riesgo ofrecen la posibilidad de recopilar información sobre el estilo de vida, la salud actual y los antecedentes familiares de los asegurados, para evaluar su riesgo general de enfermedad.

Los análisis de datos brindan la oportunidad de examinar patrones de enfermedades y costos médicos en poblaciones similares, permitiendo prever y gestionar los riesgos de manera más efectiva.

Como indica nuestro Director Comercial, Alfredo Semeniuk:

Los modelos predictivos basados en algoritmos y análisis estadísticos permiten anticipar el riesgo de salud de los asegurados y determinar las primas de seguros y los planes de cobertura más adecuados

4. ¿Qué rol tiene la tecnología en la gestión del riesgo en salud?

La tecnología desempeña un papel fundamental en la gestión del riesgo en salud, al proporcionar herramientas y soluciones innovadoras que ayudan a identificar, evaluar y mitigar los riesgos de manera más efectiva.

Entre sus usos más frecuentes se encuentran los 5 más relevantes: 

1) Permite recopilar y analizar grandes cantidades de datos de diferentes fuentes, como registros médicos electrónicos, dispositivos de monitoreo de la salud y aplicaciones móviles. Los cuales pueden analizarse utilizando técnicas avanzadas de data analytics para identificar patrones, tendencias y factores de riesgo relevantes.

2) Mediante el uso de algoritmos y modelos predictivos, la tecnología puede ayudar a prever y anticipar posibles riesgos de salud, como la propagación de enfermedades infecciosas, el desarrollo de enfermedades crónicas y los costos médicos futuros.

3) La prestación de servicios de telemedicina y monitoreo remoto de la salud, facilita el seguimiento continuo de la salud de los pacientes y la detección temprana de problemas, reduciendo así el riesgo de complicaciones y hospitalizaciones.

4) Las plataformas y sistemas de gestión de la información facilitan la comunicación y colaboración entre profesionales de la salud, pacientes y otros interesados, mejorando la coordinación del cuidado y la toma de decisiones informadas.

5) La tecnología también se utiliza para proporcionar información educativa y promover la concienciación sobre factores de riesgo de salud, medidas preventivas y opciones de tratamiento, empoderando a las personas para que tomen decisiones saludables y reduzcan su riesgo de enfermedad.

5. Retos para la gestión de riesgos de salud

La gestión de riesgos en salud enfrenta 5 retos que pueden dificultar su implementación efectiva, a saber:

  1. Amplia gama de riesgos clínicos y médicos, operativos, de seguridad y tecnológicos, cuya complejidad y diversidad, que pueden dificultar una identificación y evaluación adecuadas, y la implementación de medidas de control efectivas.
  2. Muchas organizaciones de salud enfrentan limitaciones de presupuesto y tienen dificultades para disponer de determinados recursos financieros, tecnológicos y humanos. Lo que dificulta la implementación de programas y sistemas de gestión de riesgos sólidos.
  3. La resistencia al cambio es una reacción habitual de los seres humanos, y un desafío a resolver para poder desarrollar procesos de transformación digital. 
  4. Requerimiento de una mayor colaboración y coordinación entre diferentes sectores y partes interesadas, incluyendo proveedores de atención médica, administradores, organismos reguladores, agencias públicas y pacientes. 
  5. A medida que la tecnología desempeña un papel cada vez más importante en la atención médica, surge el reto de garantizar la seguridad de la información y proteger los datos de los pacientes.

Conclusión

La gestión del riesgo en salud es esencial para anticipar y controlar eventos adversos que puedan afectar la salud de una población. Con la tecnología desempeñando un papel crucial, desde la recopilación masiva de datos hasta la implementación de soluciones predictivas, las aseguradoras pueden enfrentar los retos actuales y garantizar un futuro de atención médica más segura y eficiente. Sin embargo, es fundamental abordar los desafíos, como la resistencia al cambio y la colaboración intersectorial, para lograr una gestión integral y efectiva del riesgo en salud.

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